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viernes, 31 de diciembre de 2010

La Jueza y el Bloguero

Aquella tarde de octubre, la jueza Flor de María La Rosa me miró detrás de los expedientes que se levantaban sobre su escritorio. El bloguero José Godoy Mejía a través de una demolicíón en los medios de prensa la había hecho papilla. «Mi hijo de catorce años no ha ido al colegio por varios días», me dijo apesadumbrada. Pero su enojo tenía nombre propio.´
-Esa señora Palacios ha dicho de mí lo que ha querido.
-Le dijo de todo.
-Sí -sus ojos se encendieron-, pero yo la voy a demandar.
-¿Por difamación? -pregunté.
-Sí -levantó su mano para señalar el expediente- A mí me va a respetar.
-¿Algún periodista la llamó?
-No -dice- Nadie.
-El periodista Rodrich también le dedicó algunos adjetivos.
-Antes yo respetaba sus programas -frunce el ceño- pero con lo que han dicho de mí se me han caído. Estoy esperando que la Ocma termine su investigación.
-¿Usted es aprista?
-No -dice-. Yo no pertenezco al partido aprista.
-¿Y lo de la Onpe?
-A mí que me muestren mi firma en el padrón del APRA.
-No ha tenido oportunidad de defenderse -le digo.
-No, pues.
-La Prensa así trabaja. Ese es su negocio.
-Los voy a querellar. No lo dude usted.